En Chamberí, en una de las zonas más demandadas de Madrid, este bajo exterior ocupa un edificio cuidadosamente reformado de 1988. La vivienda se despliega alrededor de espacios claros y bien definidos, donde la luz natural domina el ambiente. El recorrido comienza en la entrada independiente desde la calle, orientada al sur, que introduce el carácter soleado de la vivienda. Desde aquí se accede al salón-comedor, corazón del hogar, con la cocina completamente equipada integrada en el flujo diario. Un dormitorio con armarios empotrados, dos baños —uno con doble lavabo y ducha con jacuzzi— y servicios técnicos completos crean un hogar práctico y bien proporcionado.
Chamberí es donde las familias madrileñas se quedan en silencio cuando deciden quedarse. Calles arboladas de *finca clásica* de los años 20 y 30 con patios interiores y azulejería original, dos mercados municipales que siguen siendo mercados (no atracciones turísticas) y una red de colegios públicos que figuran entre los mejores de la ciudad. La Plaza de Olavide — la plaza hexagonal en el corazón de Trafalgar — es el salón del barrio. Es el menos turístico de los distritos centrales de Madrid y aquel donde el precio por metro cuadrado se justifica más por habitabilidad que por prestigio.