Ubicado en Conde Valle de Suchil, en Chamberí, este apartamento en cuarta planta se integra en un edificio con ascensor. La vivienda suma 176 m² distribuidos en cuatro dormitorios y tres cuartos de baño, proponiendo una forma de habitar urbano en uno de los barrios más consolidados de Madrid. El apartamento se desarrolla a través de una secuencia clara de espacios. El acceso conduce a un área de circulación que articula el desplazamiento por la casa. Las zonas de estar y comedor ocupan la fachada principal, recibiendo luz natural de forma continua. La cocina se vincula a estas áreas con funcionalidad próxima, mientras que los dormitorios se disponen manteniendo una separación respecto de los espacios de uso común. Una terraza amplía el living hacia el exterior, estableciendo una conexión sin interferencia con la calle.
Chamberí es donde las familias madrileñas se quedan en silencio cuando deciden quedarse. Calles arboladas de *finca clásica* de los años 20 y 30 con patios interiores y azulejería original, dos mercados municipales que siguen siendo mercados (no atracciones turísticas) y una red de colegios públicos que figuran entre los mejores de la ciudad. La Plaza de Olavide — la plaza hexagonal en el corazón de Trafalgar — es el salón del barrio. Es el menos turístico de los distritos centrales de Madrid y aquel donde el precio por metro cuadrado se justifica más por habitabilidad que por prestigio.