
En una calle arbolada de Ibiza, uno de los barrios más consolidados del Retiro, este apartamento de segunda planta se sitúa en un edificio de época con acceso por ascensor. La ubicación lo coloca a pasos del Parque del Retiro, en el corazón del ritmo urbano madrileño pero resguardado por la proximidad de espacios verdes. La vivienda de 189 m² se organiza en torno a dos dormitorios y cuatro baños, una distribución que refleja una cuidadosa concepción del espacio. Las zonas de estar se benefician de luz natural y una terraza que prolonga el interior hacia el exterior. Cuatro baños completos evidencian un diseño orientado hacia la comodidad y la funcionalidad, tanto para una convivencia múltiple como para recibir. El estado de la propiedad es cuidado, manteniendo el carácter de época del edificio en toda su extensión.
Retiro es el distrito definido por el parque. El Parque del Retiro — con sus 125 hectáreas, jardines formales, el Palacio de Cristal, el estanque y árboles de más de cien años — forma el ancla occidental del barrio, y las calles que lo rodean (Calle de Alfonso XII al oeste, Calle de Menéndez Pelayo al este) están entre las direcciones más codiciadas de Madrid para quien prioriza el acceso diario a un gran parque por encima de la densidad comercial. El Prado, el Reina Sofía y el Jardín Botánico quedan en el borde occidental del parque o junto a él. Es el más tranquilo de los distritos del Madrid clásico — residencial primero, cultural después, comercial muy en último lugar.