En Chamberí, el barrio de Vallehermoso alberga este ático de planta séptima en un edificio de 1945 que mantiene un carácter singular. Próximo al Parque Santander, la vivienda disfruta de vistas despejadas y de esa rara combinación de luz y amplitud que caracteriza la zona. El espacio se desarrolla a lo largo de 139 m² bajo techos altos que amplían la percepción del volumen interior y permiten que la luz natural circule libremente. Una terraza extiende las áreas de estar hacia el exterior, conectando con la ciudad. La distribución acoge cuatro dormitorios y un baño, con orientación exterior que garantiza iluminación constante durante todo el día. El ascensor del edificio y el buen estado actual de la vivienda ofrecen una base sólida para acometer una renovación integral.
Chamberí es donde las familias madrileñas se quedan en silencio cuando deciden quedarse. Calles arboladas de *finca clásica* de los años 20 y 30 con patios interiores y azulejería original, dos mercados municipales que siguen siendo mercados (no atracciones turísticas) y una red de colegios públicos que figuran entre los mejores de la ciudad. La Plaza de Olavide — la plaza hexagonal en el corazón de Trafalgar — es el salón del barrio. Es el menos turístico de los distritos centrales de Madrid y aquel donde el precio por metro cuadrado se justifica más por habitabilidad que por prestigio.