
En el corazón de Recoletos, uno de los barrios más distinguidos de Madrid, se sitúa este residencia de 323 m² en la cuarta planta de un edificio de calidad contrastada. El apartamento presenta orientación exterior en sus fachadas principales, permitiendo que la luz natural configure los espacios interiores a lo largo del día. La distribución se organiza en torno a tres dormitorios y cuatro baños, equilibrando áreas de convivencia con espacios privados. Los espacios principales se relacionan con la terraza, que expande el interior hacia el exterior y enmarca vistas sobre el barrio. Los materiales y acabados reflejan un enfoque contemporáneo, con atención a la luz, la proporción y las relaciones entre estancias. Una zona de almacenaje completa la oferta.
Recoletos marca el techo de precios del Madrid residencial. La franja entre el Retiro al este y el Paseo de la Castellana al oeste — de la Puerta de Alcalá hasta Colón — es donde el patrimonio de toda la vida, la banca privada y el lujo internacional se han ido componiendo durante más de un siglo. Vistas al parque por un lado, la fila de embajadas por el otro, diez minutos andando hasta el Prado. Lo que se paga es la dirección: acceso a una geografía cívica y cultural que ninguna otra parte de Madrid replica, en edificios clásicos que ya no pueden construirse.