
En el centro de Madrid, este piso se integra en un edificio reformado, en un lugar donde el bullicio de la ciudad se encuentra con la tranquilidad de un refugio privado. El acceso da paso a una secuencia lineal de espacios, que comienza con un salón-comedor de techos altos e iluminación natural, gracias a su orientación exterior. Una terraza amplía el interior hacia el exterior, ofreciendo un respiro en el corazón de la ciudad.
Centro es la medina de Madrid — el núcleo histórico que envuelve el Palacio Real, la Plaza Mayor y la trama austriaca de calles estrechas que apenas ha cambiado desde el siglo XVII. Es el barrio más denso en arquitectura de la ciudad y el más comprometido por la presión turística: la mayor parte de la demanda de alquiler de corta estancia de Madrid se concentra aquí, y las restricciones del Anillo 1 del Plan Especial de Hospedaje hacen prácticamente inviable conseguir nuevas licencias VUT. La población residencial que queda tiende a ser mayor, más local, y ocupa edificios que sus familias conservan desde hace generaciones. No es un barrio de compra en el sentido Salamanca o Chamberí — es un barrio de compra para quien valora la densidad cultural por encima del espacio, la luz y la comodidad.