En el corazón de Recoletos, este apartamento de 98 m² se ubica en un edificio clásico con ascensor en la calle Castelló, una de las direcciones más reconocidas de Salamanca. La propiedad se organiza en cuatro dormitorios y dos baños, con orientación exterior que propicia la entrada de luz natural durante todo el día. El recorrido fluye desde la entrada a través de espacios conectados, con una terraza que prolonga el interior hacia el exterior. El apartamento mantiene buen estado, preservando el carácter de su arquitectura de época mientras ofrece la practicidad de una distribución bien proporcionada. Dos baños sirven las zonas de descanso de forma eficiente, permitiendo que los dormitorios funcionen como espacios independientes.
Recoletos marca el techo de precios del Madrid residencial. La franja entre el Retiro al este y el Paseo de la Castellana al oeste — de la Puerta de Alcalá hasta Colón — es donde el patrimonio de toda la vida, la banca privada y el lujo internacional se han ido componiendo durante más de un siglo. Vistas al parque por un lado, la fila de embajadas por el otro, diez minutos andando hasta el Prado. Lo que se paga es la dirección: acceso a una geografía cívica y cultural que ninguna otra parte de Madrid replica, en edificios clásicos que ya no pueden construirse.