En una de las direcciones más elegantes de Recoletos, a pasos de la Puerta de Alcalá y el Parque del Retiro, esta vivienda en esquina se sitúa dentro de un edificio de 1894 cuya fachada clásica y proporciones definen el carácter arquitectónico del barrio. La posición de esquina inunda el interior con luz desde múltiples orientaciones, mientras que los techos altos y ventanales generosos—propios de la época—crean una amplitud espacial que recorre los salones. El dormitorio y dos baños se distribuyen con la practicidad que permiten la escala y orientación de la vivienda. Una terraza prolonga el espacio habitable hacia el exterior, capturando vistas y luz natural. La ubicación en primera planta conecta directamente con el ritmo de la calle, mientras que el acceso por ascensor del edificio facilita el movimiento vertical.
Recoletos marca el techo de precios del Madrid residencial. La franja entre el Retiro al este y el Paseo de la Castellana al oeste — de la Puerta de Alcalá hasta Colón — es donde el patrimonio de toda la vida, la banca privada y el lujo internacional se han ido componiendo durante más de un siglo. Vistas al parque por un lado, la fila de embajadas por el otro, diez minutos andando hasta el Prado. Lo que se paga es la dirección: acceso a una geografía cívica y cultural que ninguna otra parte de Madrid replica, en edificios clásicos que ya no pueden construirse.