
En la calle Goya, en el corazón de Salamanca, este piso en tercera planta se sitúa en una finca de 1915 con proporciones clásicas que se encuentra en proceso de renovación. El barrio se define por su oferta de servicios, comercios y restaurantes, con proximidad a espacios culturales y plazas que vertebran la vida urbana madrileña. El apartamento se abre a un amplio balcón, elemento poco habitual en esta ubicación que prolonga el espacio habitable y enmarca las vistas de la arquitectura circundante. En el interior, la distribución articula dos dormitorios y dos baños, respondiendo a las generosas proporciones del inmueble de época. El ascensor llega directamente a la planta, un detalle práctico en una vivienda de esta antigüedad.
O contacta con Housingo ↗.
También en: Engel & Völkers, Veraltia, Walter Haus, John Taylor Spain.
Salamanca marca el techo de precios de Madrid y también su registro social. Desarrollado en el siglo XIX por el Marqués de Salamanca como enclave deliberado para la aristocracia capitalina y la nueva burguesía industrial, el distrito sigue funcionando exactamente así: embajadas, banca privada, los flagships españoles de cada casa de lujo europea y los edificios tranquilos donde familias de toda la vida viven desde hace generaciones. El trazado es rectilíneo y deliberado: aceras anchas, alturas de cornisa de diez metros, jacarandas en flor bordeando las avenidas en abril. La tipología, de cerca, es desigual — fincas clásicas con fachada protegida en las grandes avenidas, edificios anodinos de los años 60 y 70 en las calles secundarias, una proporción creciente de rehabilitaciones comercializadas como "obra nueva" — pero el producto es la dirección, y eso es por lo que se paga.