En el corazón de Salamanca, en la zona de Lista, este piso en primera planta se sitúa en un edificio bien proporcionado de 1981 con ascensor. Recientemente reformado y amueblado, está listo para ocupar de inmediato. La vivienda se organiza en torno a una secuencia espacial equilibrada que combina fluidez con zonas diferenciadas. Los espacios de estar y comedor se desenvuelven naturalmente, permitiendo que la luz atraviese las áreas principales. La cocina se integra con coherencia en el conjunto, concebida tanto para el uso diario como para recibir. Tres dormitorios y dos baños ofrecen comodidad práctica sin excesos, cada espacio considerado con el mismo rigor.
Salamanca marca el techo de precios de Madrid y también su registro social. Desarrollado en el siglo XIX por el Marqués de Salamanca como enclave deliberado para la aristocracia capitalina y la nueva burguesía industrial, el distrito sigue funcionando exactamente así: embajadas, banca privada, los flagships españoles de cada casa de lujo europea y los edificios tranquilos donde familias de toda la vida viven desde hace generaciones. El trazado es rectilíneo y deliberado: aceras anchas, alturas de cornisa de diez metros, jacarandas en flor bordeando las avenidas en abril. La tipología, de cerca, es desigual — fincas clásicas con fachada protegida en las grandes avenidas, edificios anodinos de los años 60 y 70 en las calles secundarias, una proporción creciente de rehabilitaciones comercializadas como "obra nueva" — pero el producto es la dirección, y eso es por lo que se paga.