En la intersección de Calle Jorge Juan y Calle Claudio Coello se sitúa este apartamento de esquina, ocupando uno de los emplazamientos más representativos de Recoletos. Alojado en una finca clásica de 1920, con un portal de notable presencia, la vivienda en planta baja se beneficia de la doble orientación y la luminosidad que caracterizan las mejores posiciones del barrio de Salamanca. Los 393 metros cuadrados se distribuyen en una secuencia de espacios con claridad y generosidad, reflejo de las proporciones originales del edificio. Cinco dormitorios y seis cuartos de baño permiten una ocupación flexible, ya sea como residencia familiar o con áreas dedicadas a huéspedes y servicios. La posición en esquina aporta luz desde dos fachadas, mientras que una terraza extiende el interior hacia el exterior sin comprometer la privacidad que caracteriza esta dirección.
Recoletos marca el techo de precios del Madrid residencial. La franja entre el Retiro al este y el Paseo de la Castellana al oeste — de la Puerta de Alcalá hasta Colón — es donde el patrimonio de toda la vida, la banca privada y el lujo internacional se han ido componiendo durante más de un siglo. Vistas al parque por un lado, la fila de embajadas por el otro, diez minutos andando hasta el Prado. Lo que se paga es la dirección: acceso a una geografía cívica y cultural que ninguna otra parte de Madrid replica, en edificios clásicos que ya no pueden construirse.