
En Recoletos, uno de los barrios más relevantes del distrito de Salamanca, se sitúa este apartamento de 122 m² en el tejido urbano característico de la zona. El barrio se define por su patrimonio cultural—la Biblioteca Nacional, el Museo Arqueológico Nacional y la Iglesia de San Manuel Bueno Mártir—que constituyen referencias fundamentales dentro de la ciudad. La vivienda en la quinta planta se ha completado recientemente, con acceso directo por ascensor. La iluminación natural penetra desde múltiples orientaciones, mientras que una terraza prolonga el espacio hacia el exterior. La distribución se organiza en torno a dos dormitorios y dos baños, siendo la suite principal la de mayor amplitud y dotada de baño ensuite. Las zonas de estar y comedor se despliegan en secuencia abierta, acabadas con materiales contemporáneos y proporciones cuidadas. La cocina se integra fluidamente en el recorrido del hogar.
Recoletos marca el techo de precios del Madrid residencial. La franja entre el Retiro al este y el Paseo de la Castellana al oeste — de la Puerta de Alcalá hasta Colón — es donde el patrimonio de toda la vida, la banca privada y el lujo internacional se han ido componiendo durante más de un siglo. Vistas al parque por un lado, la fila de embajadas por el otro, diez minutos andando hasta el Prado. Lo que se paga es la dirección: acceso a una geografía cívica y cultural que ninguna otra parte de Madrid replica, en edificios clásicos que ya no pueden construirse.