
En el centro de Chamberí, este ático ocupa la planta superior de un edificio clásico de Madrid, donde la fachada conserva el carácter de la época mientras el interior se abre a la luz y el espacio. La entrada introduce una sucesión de estancias organizadas en torno a un pasillo central, con suelos de madera originales y techos altos que definen el carácter sereno del hogar.
Chamberí es donde las familias madrileñas se quedan en silencio cuando deciden quedarse. Calles arboladas de *finca clásica* de los años 20 y 30 con patios interiores y azulejería original, dos mercados municipales que siguen siendo mercados (no atracciones turísticas) y una red de colegios públicos que figuran entre los mejores de la ciudad. La Plaza de Olavide — la plaza hexagonal en el corazón de Trafalgar — es el salón del barrio. Es el menos turístico de los distritos centrales de Madrid y aquel donde el precio por metro cuadrado se justifica más por habitabilidad que por prestigio.