
En el corazón de Recoletos, a pasos de Velázquez y Príncipe de Vergara, este piso en tercera planta exterior se sitúa en una finca de 1969 dotada de ascensor, portería y servicios de estacionamiento y trastero. El barrio ofrece una oferta variada de comercios, galerías y establecimientos gastronómicos de referencia en las inmediaciones. El apartamento se desarrolla como un espacio exterior luminoso, donde la luz natural penetra de manera consistente en las diferentes estancias. Su distribución contempla dos dormitorios y dos cuartos de baño, organizados para mantener el equilibrio entre privacidad y continuidad espacial. Los acabados presentan un buen estado de conservación, preservando la coherencia del interior.
Recoletos marca el techo de precios del Madrid residencial. La franja entre el Retiro al este y el Paseo de la Castellana al oeste — de la Puerta de Alcalá hasta Colón — es donde el patrimonio de toda la vida, la banca privada y el lujo internacional se han ido componiendo durante más de un siglo. Vistas al parque por un lado, la fila de embajadas por el otro, diez minutos andando hasta el Prado. Lo que se paga es la dirección: acceso a una geografía cívica y cultural que ninguna otra parte de Madrid replica, en edificios clásicos que ya no pueden construirse.