En el centro de Malasaña, esta vivienda se sitúa en el quinto piso de un edificio de 1900, donde la fachada y los techos originales conservan el carácter de la época. El piso se articula en torno a un pasillo central que da paso a una sucesión de estancias conectadas, enmarcadas por tres balcones que introducen luz y amplitud en el interior.
Centro es la medina de Madrid — el núcleo histórico que envuelve el Palacio Real, la Plaza Mayor y la trama austriaca de calles estrechas que apenas ha cambiado desde el siglo XVII. Es el barrio más denso en arquitectura de la ciudad y el más comprometido por la presión turística: la mayor parte de la demanda de alquiler de corta estancia de Madrid se concentra aquí, y las restricciones del Anillo 1 del Plan Especial de Hospedaje hacen prácticamente inviable conseguir nuevas licencias VUT. La población residencial que queda tiende a ser mayor, más local, y ocupa edificios que sus familias conservan desde hace generaciones. No es un barrio de compra en el sentido Salamanca o Chamberí — es un barrio de compra para quien valora la densidad cultural por encima del espacio, la luz y la comodidad.