En el corazón de Recoletos, a pasos de la Puerta de Alcalá, se encuentra este apartamento en quinta planta de un edificio de 1966 que disfruta de una orientación sur, garantizando luz natural constante a lo largo del día. El acceso se realiza por ascensor y la propiedad incluye una terraza que amplía el espacio de vida hacia el exterior. La vivienda se organiza alrededor de tres dormitorios y dos baños distribuidos en 155 m². Las estancias principales se orientan hacia el sur, caracterizando la calidad luminosa del hogar. Los espacios fluyen de manera natural, equilibrando las áreas de uso común con las zonas más privadas.
Recoletos marca el techo de precios del Madrid residencial. La franja entre el Retiro al este y el Paseo de la Castellana al oeste — de la Puerta de Alcalá hasta Colón — es donde el patrimonio de toda la vida, la banca privada y el lujo internacional se han ido componiendo durante más de un siglo. Vistas al parque por un lado, la fila de embajadas por el otro, diez minutos andando hasta el Prado. Lo que se paga es la dirección: acceso a una geografía cívica y cultural que ninguna otra parte de Madrid replica, en edificios clásicos que ya no pueden construirse.