
En Recoletos, un barrio caracterizado por sus avenidas arboladas y su consolidada identidad residencial, se sitúa este chalet independiente que ofrece una combinación poco común de amplitud y privacidad dentro del área metropolitana madrileña. La propiedad se organiza en varios niveles, estructurada en torno a una sucesión de espacios conectados que equilibran la apertura con zonas más recogidas. La vivienda se articula alrededor de proporciones generosas: cinco dormitorios y cinco baños se distribuyen a lo largo de la casa, cada uno con su propia identidad. El recorrido fluye desde las zonas de vida común—salones y comedores con acceso a terrazas—hacia los espacios más privados, permitiendo tanto la vida familiar como zonas independientes para invitados o uso separado. La luz natural se filtra de manera equilibrada a través del día, moldeada por la orientación del edificio y su relación con los jardines circundantes.
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Ver todos los anuncios de Recoletos, con análisis →Recoletos marca el techo de precios del Madrid residencial. La franja entre el Retiro al este y el Paseo de la Castellana al oeste — de la Puerta de Alcalá hasta Colón — es donde el patrimonio de toda la vida, la banca privada y el lujo internacional se han ido componiendo durante más de un siglo. Vistas al parque por un lado, la fila de embajadas por el otro, diez minutos andando hasta el Prado. Lo que se paga es la dirección: acceso a una geografía cívica y cultural que ninguna otra parte de Madrid replica, en edificios clásicos que ya no pueden construirse.