
Ubicado en un edificio clásico de los años 60 en Recoletos, este dúplex se integra en uno de los barrios más elegantes de Madrid. La planta de acceso alberga un amplio salón-comedor donde la luz natural entra con generosidad a través de grandes ventanales, reforzando la sensación de amplitud. Una cocina proporcionada se conecta de manera fluida con el espacio de vida, manteniendo una secuencia clara en el interior. En la planta superior se disponen las estancias privadas, con dos dormitorios y tres baños organizados para equilibrar intimidad y funcionalidad. La orientación exterior garantiza una luz constante y un ambiente sereno. El carácter del edificio, con sus detalles arquitectónicos originales, aporta un aire atemporal al conjunto.
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Recoletos marca el techo de precios del Madrid residencial. La franja entre el Retiro al este y el Paseo de la Castellana al oeste — de la Puerta de Alcalá hasta Colón — es donde el patrimonio de toda la vida, la banca privada y el lujo internacional se han ido componiendo durante más de un siglo. Vistas al parque por un lado, la fila de embajadas por el otro, diez minutos andando hasta el Prado. Lo que se paga es la dirección: acceso a una geografía cívica y cultural que ninguna otra parte de Madrid replica, en edificios clásicos que ya no pueden construirse.