
En Chamberí, en la calle Arapiles, este piso en octavo piso forma parte de un edificio de nueva construcción con ascensor. El acceso da paso a un recibidor que presenta un lenguaje de materiales basado en suelos de roble y líneas depuradas, prolongándose hacia un salón-comedor abierto que se articula en torno a una terraza. La luz entra con generosidad, delineando el espacio con claridad y proporción. La cocina, integrada pero diferenciada, se resuelve con encimeras de piedra natural y carpintería contemporánea, concebida para la funcionalidad y el diseño. Dos dormitorios comparten un baño completo, mientras que la suite principal incluye su propio aseo. Un tercer baño, estratégicamente ubicado, garantiza el equilibrio entre privacidad y comodidad.
Chamberí es donde las familias madrileñas se quedan en silencio cuando deciden quedarse. Calles arboladas de *finca clásica* de los años 20 y 30 con patios interiores y azulejería original, dos mercados municipales que siguen siendo mercados (no atracciones turísticas) y una red de colegios públicos que figuran entre los mejores de la ciudad. La Plaza de Olavide — la plaza hexagonal en el corazón de Trafalgar — es el salón del barrio. Es el menos turístico de los distritos centrales de Madrid y aquel donde el precio por metro cuadrado se justifica más por habitabilidad que por prestigio.