
Situado en un edificio de 1961 en el barrio de Goya, este apartamento de 132 m² conserva las proporciones y el carácter de la arquitectura madrileña de mediados de siglo, actualizado a los estándares contemporáneos. El edificio cuenta con ascensor. La distribución se articula en torno a una generosa sala de estar y comedor con acceso a una terraza, una extensión valiosa del interior que aporta luz y aire a la vivienda. La cocina funciona como espacio autónomo y bien definido, separado de las zonas principales. Tres dormitorios y tres cuartos de baño se distribuyen por la planta, permitiendo privacidad y flexibilidad en el uso. La presencia de tres baños refleja un planteamiento reflexivo sobre la vida cotidiana del hogar.
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También en: Housingo, Lucas Fox, Coldwell Banker, Walter Haus, BestFlat, Scala Properties, BHHS Spain, Engel & Völkers, Magna House, Spain Sotheby's International Realty, Unica Inmobiliaria, Diza Consultores.
Salamanca marca el techo de precios de Madrid y también su registro social. Desarrollado en el siglo XIX por el Marqués de Salamanca como enclave deliberado para la aristocracia capitalina y la nueva burguesía industrial, el distrito sigue funcionando exactamente así: embajadas, banca privada, los flagships españoles de cada casa de lujo europea y los edificios tranquilos donde familias de toda la vida viven desde hace generaciones. El trazado es rectilíneo y deliberado: aceras anchas, alturas de cornisa de diez metros, jacarandas en flor bordeando las avenidas en abril. La tipología, de cerca, es desigual — fincas clásicas con fachada protegida en las grandes avenidas, edificios anodinos de los años 60 y 70 en las calles secundarias, una proporción creciente de rehabilitaciones comercializadas como "obra nueva" — pero el producto es la dirección, y eso es por lo que se paga.