
En una calle tranquila de Salamanca, este piso en segunda planta forma parte de un edificio de 1953 con ascensor y terraza privada. El espacio se articula en una sucesión de estancias interconectadas, donde la luz natural y los materiales cuidadosamente seleccionados marcan el tono. Los techos altos y las amplias ventanas originales conviven con acabados contemporáneos, generando un flujo armonioso entre el salón, el comedor y la cocina. La zona privada alberga tres dormitorios y tres baños, concebidos con sencillez y funcionalidad. Una terraza amplía el interior hacia el exterior, aportando un respiro de aire libre en el corazón del barrio.
O contacta con Housingo ↗.
También en: Unica Inmobiliaria, Lucas Fox, Walter Haus, Coldwell Banker, Magna House, Engel & Völkers.
Salamanca marca el techo de precios de Madrid y también su registro social. Desarrollado en el siglo XIX por el Marqués de Salamanca como enclave deliberado para la aristocracia capitalina y la nueva burguesía industrial, el distrito sigue funcionando exactamente así: embajadas, banca privada, los flagships españoles de cada casa de lujo europea y los edificios tranquilos donde familias de toda la vida viven desde hace generaciones. El trazado es rectilíneo y deliberado: aceras anchas, alturas de cornisa de diez metros, jacarandas en flor bordeando las avenidas en abril. La tipología, de cerca, es desigual — fincas clásicas con fachada protegida en las grandes avenidas, edificios anodinos de los años 60 y 70 en las calles secundarias, una proporción creciente de rehabilitaciones comercializadas como "obra nueva" — pero el producto es la dirección, y eso es por lo que se paga.