
En una calle tranquila del Madrid más céntrico, este piso se ubica en la segunda planta de un edificio de 1926, cuya esencia original se conserva en la fachada y el portal. El acceso a la vivienda da paso a un distribuidor central que condujo primero al salón-comedor, con techos altos y suelos de madera originales, donde la luz natural entra por ambos lados de la orientación exterior. La cocina, al fondo, mantiene un diseño sencillo y funcional, con salida directa a una pequeña terraza que aporta un espacio al aire libre en pleno centro. La zona de descanso se organiza en el lado opuesto de la planta. Dos dormitorios, cada uno con armarios empotrados, comparten un baño completo, mientras que el dormitorio principal cuenta con su propio baño en suite. La casa conserva la elegancia discreta de su época, con detalles clásicos y una distribución práctica y despejada.
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Ver todos los anuncios de Justicia, con análisis →Centro es la medina de Madrid — el núcleo histórico que envuelve el Palacio Real, la Plaza Mayor y la trama austriaca de calles estrechas que apenas ha cambiado desde el siglo XVII. Es el barrio más denso en arquitectura de la ciudad y el más comprometido por la presión turística: la mayor parte de la demanda de alquiler de corta estancia de Madrid se concentra aquí, y las restricciones del Anillo 1 del Plan Especial de Hospedaje hacen prácticamente inviable conseguir nuevas licencias VUT. La población residencial que queda tiende a ser mayor, más local, y ocupa edificios que sus familias conservan desde hace generaciones. No es un barrio de compra en el sentido Salamanca o Chamberí — es un barrio de compra para quien valora la densidad cultural por encima del espacio, la luz y la comodidad.