
En la calle Serrano Anguita, en el corazón de Recoletos, un edificio de 1949 alberga esta residencia, donde el pasado y el presente dialogan con equilibrio. La estructura original se ha restaurado priorizando la proporción y la luz, dando lugar a un espacio que transmite solidez y amplitud. El acceso introduce un vestíbulo revestido en travertino, que anticipa el lenguaje material de la vivienda. Desde aquí, el salón y el comedor se despliegan con techos de casi cuatro metros de altura, cuya volumetría se realza con grandes ventanales que enmarcan la ciudad. La cocina, ubicada en el núcleo, se concibe como un espacio funcional y cuidado, con superficies de piedra natural y electrodomésticos integrados. Más allá, una terraza prolonga el interior, ofreciendo un remanso al aire libre en plena urbe.
O contacta con Gran Madrid VIP ↗.
Recoletos marca el techo de precios del Madrid residencial. La franja entre el Retiro al este y el Paseo de la Castellana al oeste — de la Puerta de Alcalá hasta Colón — es donde el patrimonio de toda la vida, la banca privada y el lujo internacional se han ido componiendo durante más de un siglo. Vistas al parque por un lado, la fila de embajadas por el otro, diez minutos andando hasta el Prado. Lo que se paga es la dirección: acceso a una geografía cívica y cultural que ninguna otra parte de Madrid replica, en edificios clásicos que ya no pueden construirse.