
En la Calle Lista, una de las direcciones más reconocidas del barrio de Salamanca, este edificio de 1929 alberga una vivienda concebida en torno a la luz natural y la claridad espacial. El piso se desarrolla en tres dimensiones de convivencia, descanso y servicio, cada una articulada con cuidado en la secuencia de estancias. La entrada establece el carácter de la casa—un espacio de proporciones clásicas que conduce hacia la zona principal de estar y comedor. Los techos altos y la terraza que se abre hacia el exterior traen aire y continuidad entre lo interior y lo exterior. La cocina se posiciona para servir los espacios de convivencia mientras permanece discreta, permitiendo que las áreas de estar conserven su presencia arquitectónica. Tres dormitorios con baño en suite proporcionan privacidad y funcionalidad, cada uno con su propio cuarto de baño, garantizando independencia práctica en toda la vivienda.
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También en: Magna House, Engel & Völkers, AProperties, Iconic Living, Glanz, Olisson Club.
Salamanca marca el techo de precios de Madrid y también su registro social. Desarrollado en el siglo XIX por el Marqués de Salamanca como enclave deliberado para la aristocracia capitalina y la nueva burguesía industrial, el distrito sigue funcionando exactamente así: embajadas, banca privada, los flagships españoles de cada casa de lujo europea y los edificios tranquilos donde familias de toda la vida viven desde hace generaciones. El trazado es rectilíneo y deliberado: aceras anchas, alturas de cornisa de diez metros, jacarandas en flor bordeando las avenidas en abril. La tipología, de cerca, es desigual — fincas clásicas con fachada protegida en las grandes avenidas, edificios anodinos de los años 60 y 70 en las calles secundarias, una proporción creciente de rehabilitaciones comercializadas como "obra nueva" — pero el producto es la dirección, y eso es por lo que se paga.